Tras 24 horas de huelga, los trabajadores del transporte público cobraron el sueldo de enero y levantaron el paro: la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció ayer al mediodía que se les habían abonado los fondos en la cuenta sueldo de los 3.600 choferes, por lo que volvió a brindarse el servicio en las 56 líneas provinciales por la siesta.

El Poder Ejecutivo finalizó ayer los trámites administrativos y giró a las cuentas de las empresas los fondos correspondientes a los subsidios nacionales y provinciales, por $ 292,8 millones y $ 81 millones. Con esos fondos, las concesionarias del servicio depositaron los sueldos atrasados de enero a los empleados.

El vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), había cuestionado ayer la decisión de UTA de sostener desde el jueves al mediodía la medida de fuerza, en reclamo por los salarios adeudados, por ser “intempestiva”. “(UTA sabía) que veníamos gestionando ante el Gobierno el compromiso para que hoy se acredite el subsidio nacional para hacer efectivo el pago de los salarios”, expresó Berretta a un móvil de LGPlay. El empresario consideró que la falta de prestación de servicios “no le sirve a nadie”.

El representante de Aetat no ocultó su preocupación, al margen de la huelga por el sueldo de enero, a la crisis en el transporte que el año pasado derivó en 64 días de huelga por la mora en el pago de los sueldos, los subsidios atrasados, la inflación, los insumos dolarizados y la caída del 70% en la venta de boletos. “El sector del transporte público es ignorado. Entre marzo o abril va a implosionar el transporte. No está garantizada la prestación regular del servicio. Es la realidad, es dura, pero es la realidad. Estamos pidiendo una mesa de diálogo hace dos años pero no se lleva a cabo”, finalizó.